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Basurillas

Basurillas 3-Hoyo19 1

Ficha del partido
Basurillas 3-Hoyo19 1
Jornada 5 (2ª Fase) Temporada 2009-2010
20-02-2010 14 horas

El señor del pabellón - El retorno del Rey

Klandestino / La batalla de presentaba desigual. Hordas de jvenes orcos, sedientos de sangre y llenos de ira acudan a la ineludible cita con la madre guerra. Los valerosos guerreros que aguardan la brutal embestida apenas eran tres locos confiados en el triunfo del bien sobre el mal. Andrs Aragorn, Juan Carlos Gimli y Romn Frodo. Cuando aun resonaban por todo el valle las risas de los confiados orcos, dos nuevos guerreros se presentaron a plantar cara al enemigo, Salvador Gandalf y lvaro Legolas. La desigualdad numrica segua siendo abismal, pero un escalofro de valor y confianza recorri nuestros cuerpos. Ya no haba marcha atrs ylo inevitable sucedi. La primera embestida fue brutal, por el flanco derecho, por el izquierdo, por la retaguardia, solo fuimos capaces de defendernos lo mejor posible a base de corazn y coraje. Intentamos luchar agrupados y buscar una brecha en su formacin para intentar causarles el mayor dao posible y que Romn Frodo consiguiera llegar a su destino, nuestro destino, nuestra nica esperanza. Por fin un halo de luz ilumino nuestro camino, fue Juan Carlos Grimli, ese fornido enano luchador, el que consigui a base de fuerza y hachazos abrirse paso entre sus filas, siendo seguido de cerca por Romn Frodo. En un alarde de valor y estrategia blica, Juan Carlos Gimli atrajo hacia si al enemigo dejando todo el flanco derecho orco al descubierto, lanzo su hacha con precisin milimtrica, la cual cayo suavemente en las manos de Romn Frodo, que aprovechando el ardid del enano, pudo cortar las maromas que sujetaban las plataformas de arqueros orcos, y asestar as el primer gran golpe al enemigo (1).

La estratagema pareca haber hecho mella en el enemigo, que durante unos instantes anduvo desorientado. Sin embargo, solo era un espejismo, nuevamente sufrimos toda la furia de sus embestidas. Solo unos locos descerebrados hubieran continuando presentando batalla, pero los recuerdos eran mas fuertes, nuestras mujeres, nuestro hijos, nuestras tierras, el Marcosno podamos retroceder ahora.

lvaro Legolas hacia estragos en sus lneas, amagaba, retroceda, atacaba, volva a amagar; las bajas que acumulaban su arco y su espada se contaban por cientos, miles si las sumamos a las causadas por Salvador Gandalf, derrochando fuerza y sabidura, armas que combinadas en el campo de batalla son letales. Y cuando empezbamos a notar los brazos y las piernas pesadas como el plomo siempre apareca Andrs Aragorn para detener cualquier enemigo que pusiera en peligro nuestras vidas, adems de no parar de jalearnos y no dejarnos desfallecer. Los segundos parecan horas y las horas das, pero los dioses existen, y dejamos de defendernos para ser nosotros los que atacbamos. Los orcos no podan creer lo que vean, estaban siendo superados por cinco valeroso guerreros.

Nuestra insistencia tubo fruto. Con el desorden de sus defensas, cometieron el peor error que se puede cometer en la batalla, darle resuello al enemigo. Por supuesto aprovechamos la ocasin para que de disparo certero con el arco y flechas encendidas lvaro Legolas prendiera fuego a las torres desde donde nos lanzaban piedras y aceite hirviendo. Somos nosotros los que volvemos a golpear (2).

Duro golpe recibieron, y as lo demostraron retirndose a la falda de las montaas para tomar aliento y volver a atacarnos. El resuello nos faltaba y aprovechamos el momento para tapar heridas y recobrar nuestras escasas fuerzas (3).

No nos dieron demasiado tiempo, estaban ansiosos por luchar. Aun sin el aire suficiente en los pulmones presentamos batalla. Estbamos otra vez como al principio, ahorrando esfuerzos y utilizando las fuerzas justas para defendernos. La estrategia ya nos salio bien antes. Pero los ataques orcos eran cada vez mas fuertes y nuestras fuerzas menores. Ya casi no hacamos mella en sus filas y sus guerreros parecan multiplicarse. Era el momento de jugrsela a todo a nada. Solo nos quedaba la esperanza de ayudar a Romn Frodo a llegar al Monte del Destino y acabar de un solo golpe con el enemigo. No hizo falta decir ni una solo palabra, al grito de Andrs Aragorn nos jugamos nuestra nica carta. Nos agrupamos para poder defender y atacar mas eficazmente, el avance era lento y costoso, pero avanzbamos al fin y al cabo. La jugada era arriesgada y temeraria. Una flecha perdida se clavo en el hombro de Andrs Aragorn (4), hacindonos pensar lo peor, pero no hizo sino envalentonarlo mas aun, encarando al enemigo con mas furia. Nos quedaba poco, muy poco. El olor del azufre y la lava nos incitaba a la lucha. Juan Carlos Gimli rechazaba cualquier ataque orco con su hacha, Salvador Gandalf se manejaba en el cuerpo a cuerpo como nadie, lvaro Legolas era el enemigo invisible al que no podan alcanzar y Andrs Aragorn el muro infranqueable de retaguardia.

Por fin, el valor y la confianza tuvieron su recompensa. Desconcertados, desanimados y pelendose entre ellos mismos llego el momento final. Atravesamos la cueva de entrada al Monte del Destino exhaustos pero victoriosos, Romn Frodo solo tuvo que dar el golpe definitivo (5). Los ejrcitos orcos se desintegraron de la faz de la tierra. La batalla haba terminado.
Un nuevo futuro se abre paso en la tierra de los hombres. El Rey a vuelto. Viva el Rey.
Notas del autor:

(1) - Gol de Román 1-0

(2) - Gol de falta sin barrera de lvaro. 2-0

(3) - Descanso

(4) - Gol de los orcos. 2-1

(5) - Gol de Román. 3-1

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